¿Qué cualidades tienen los emprendedores de éxito?

Emprendedores con éxito

Si hay una palabra de moda en el mundo empresarial en los últimos años esa es emprender. Todos queremos ser emprendedores, todos queremos tener nuestro propio negocio y no lanzarnos a un mercado laboral inestable y con sueldos, en muchas ocasiones, precarios.

Pero… ¿qué se necesita para ser emprendedor? ¿En qué se parecen todos los emprendedores de éxito? Si estás pensando en emprender, eso es lo primero que deberías de saber. Si hay cosas que han hecho todos los emprendedores exitosos por igual, ¿será por algo no?

En este artículo voy a resumirte las 10 cualidades que tienen todos y cada uno de los emprendedores de éxito del siglo XXI. Si quieres triunfar, tú también deberás de tenerlas.

1. Hacen algo que les apasiona

Los emprendedores de éxito como Steve Jobs, Bill Gates u otros que te sonaran menos como Drew Houson (Dropbox) o Jack Dorsey (co-fundador de Twitter) no levantaron sus empresas solo por ganar dinero. Es evidente que, salvo que quieras crear una ONG, sin generar dinero tu empresa no sobrevivirá, pero eso no quita que todos ellos amaran literalmente sus negocios.

No puedes emprender en un sector que no conoces o que directamente no te atrae. Si lo que vas a crear no te apasiona y no echarías horas extra para llevarlo a cabo, no solo por necesidad, sino por gusto, no tiene sentido que lo hagas.

Piensa que cuando emprendes es como si te casaras con tu idea. ¿Te casarías con cualquier persona? Lo dudo mucho. Por eso debes elegir una idea que ames y con la que puedas estar “hasta que la muerte os separe“.

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2. No se lanzan a lo loco, planean

Otro de los problemas de los emprendedores españoles de hoy en día es que se lanzan a la piscina sin ver si está vacía, medio llena o llena. ¿Y qué ocurre? Que muchas veces, por no planificar ni estudiar el mercado, te pegas un golpe al tirarte a esa piscina vacía de clientes y oportunidades.

Por ejemplo, conozco el caso de alguien que decidió crear una tienda de deportes en su ciudad. Le pareció una buena idea, alquiló un local, compró el material y en cuestión de semanas tenía su negocio abierto. ¿Sabes qué paso? Que en la misma ciudad había un Decathlon y meses antes habían cerrado 3 tiendas de deportes similares. Como puedes imaginar, la tienda cerró en unos meses.

Si esa persona hubiera investigado la situación actual de su ciudad, habría visto que las tiendas similares a la suya cerraban y que no era una buena idea crearla. No planificar le llevó a gastar toda su capitalización por desempleo y perder la oportunidad de emprender en condiciones.

Para que veas cuanto se puede planificar y cómo se puede testear casi todo antes de emprender, te pondré el ejemplo del conocido Tim Ferriss (autor de “La jornada semanal de 4 horas”). Él quería escribir un libro, pero no tenía muy claro qué portada debía utilizar ni qué nombre ponerle a ese libro.

¿Y qué hizo? Para saber cuál era el título ideal creó variantes con todas las opciones en Adwords y eligió aquel que tenía más clics. Y para saber qué portada escoger, imprimió el libro con 3 portadas diferentes y los colocó en una librería, descubriendo así cuál de ellos era más llamativo a raíz de las personas que lo cogían para leerlo.

Es un ejemplo muy “tonto”, pero deja claro que planificar te puede ahorrar tiempo, dinero y además te puede ayudar a triunfar mucho más rápido. Y sino puedes preguntarle a Tim Ferriss, cuyo libro para emprendedores es un best-seller y un inspirador para casi todos los que quieren lanzar su negocio hoy en día.

3. Gestionan el dinero con mucho cuidado

Ser dueño de un negocio implica saber de finanzas sí o sí. No importa que vayas a contratar a una asesoría (si quieres hacerlo, ya sabes ;)) para llevarte el papeleo y contabilidad de cara a Hacienda y la Seguridad Social, necesitas controlar tu contabilidad y saber qué ocurre con la empresa.

Además, lo normal es que emprendas con un número limitado de recursos. No tendrás fondos de inversión detrás ni decenas de personas deseando poner dinero en tu negocio, salvo que sea extremadamente innovador. Por eso hay que saber gestionar cada euro como si fuera el último.

Planifica los gastos a largo plazo, aprende a gestionar el dinero y cuídalo. Sin dinero una empresa no funciona, así de claro.

4. No tienen miedo a promocionarse

Los emprendedores no tienen vergüenza. Y lo digo en el buen sentido de la palabra. Se promocionan, se mueven, hablan de ellos, cuentan su idea y se dan a conocer para aumentar la visibilidad de lo que van a crear.

La autopromoción es una de las cualidades clave para que un emprendedor se posicione con su startup. Si esperas darte a conocer de manera espontanea, haciendo que lleguen a ti “por arte de magia” o sin ni siquiera hacer contactos y hablar de ti mismo, te estás equivocando. Tú eres tu mejor arma.

5. Son expertos en algún campo o especialidad

Cuando tienes un problema, ¿a quién acudes? ¿A una persona cualquiera o a un experto en ese tipo de problemas? La respuesta está clara: los expertos atraen personas y, por supuesto, clientes para su negocio.

La ecuación es simple: si él es un experto, su empresa está dirigida por un experto, por lo que la empresa es experta en solucionar ese problema. Y eso te da un poder muy importante a la hora de emprender: el poder de atraer clientes “sin hacer nada”.

Cuando alguien busca solución a un problema y no conoce a quién preguntarle, le preguntará a otro por referencias. Si eres un experto, probablemente tú estarás entre esas referencias de manera habitual. Y esas referencia se convertirán en posibles clientes.

No hace falta que seas un experto en cosas muy complicadas. Con que fueras “el mejor agente inmobiliario de Cádiz” para muchos otros ya sería suficiente, pues los clientes llamarían a tu puerta y respetarían tu empresa por ello.

6. Invierten en ellos mismos

Hay gente que cree que los grandes emprendedores nacieron así. En vez de venir con un pan bajo el brazo, venían ya con empresas como Apple, Facebook, Twitter o Inditex. Está claro que eso no es verdad. Un emprendedor no nace, se hace.

Por eso los emprendedores invierten muchísimo dinero y tiempo en ellos mismos. Leen libros, revistas, blogs, hacen cursos y buscan contactos para hablar con ellos y seguir aprendiendo todos los días. Si como emprendedor te quedas atrás o dejas de estar actualizado, estás acabado.

Si inviertes en un local, en marketing, en empleados, en maquinaria y en mil cosas más, ¿por qué no vas a emprender en el mejor elemento de la empresa? Tu.

7. Son grandísimos negociadores

Cuando emprendes tienes que negociar con casi todo el mundo. No solo con el banco, con tus socios, con tus posibles clientes o con los proveedores, sino incluso con tu familia y conocidos. Emprender es un camino a largo plazo en el que tienes que tener todo el apoyo posible, y eso se consigue negociando.

El arte de negociar te permitirá conseguir más clientes e incluso subir el precio de tus productos. Alguien que sabe cómo transmitir una situación de “win-win” y que sabe vender su negocio es capaz de conseguir mucho más que alguien que no sabe negociar.

Práctica, aprende a negociar y lleva tus cualidades de negociación al máximo nivel posible.

8. La productividad es su pan de cada día

Emprender tiene cientos de obligaciones. Y esas obligaciones implican una gran cantidad de tiempo. Tienes que pensar nuevas ideas para tu empresa, gestionar el dinero, tratar con tus socios y empleados si tienes, contactar con clientes, posibles inversores, etc, etc, etc.

No puedes gestionar todo esto sin organización. Debes convertirte en una persona productiva que aproveche cada minuto del día y que tenga organizado el día a día para realizar todas las tareas en el momento adecuado. Priorizar, establecer tiempos, delegar tareas y muchos más consejos que podrás ver en este artículo sobre productividad.

9. Buscan compañeros para delegar trabajo

Para un emprendedor es difícil no hacerlo todo. Tratarás de hacer casi todo lo posible y ponerte al mando de todos los departamentos y tareas de cada día. Creerás que ser multitarea es lo que es mejor para tu empresa y que cuanto más controles mejor irá todo. La verdad es que no.

Desde antes de empezar a emprender debes saber en qué eres bueno y qué tienes que delegar. Si lo tuyo no es el marketing, busca un socio o contrata a alguien que lo gestione. El tiempo que tardarías en hacerlo es tiempo perdido, ya que podrías dedicarlo a otros procesos clave de tu negocio.

Aprende a delegar y tu empresa no solo será más productiva, sino que también crecerá mucho más rápido.

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10. Están 100% implicados en su negocio

A pesar de que los emprendedores, en muchas ocasiones, tienen su futuro negocio como un “Plan B”, cuando es necesario saben que tienen que implicarse al 100%. Eso supone dedicar todo su tiempo y esfuerzo a conseguir que la empresa salga adelante, sin distracciones y sin medias tintas.

No creas que se puede crear un negocio “echando 2 tardes a la semana” o “en tu tiempo libre”. No se puede. Tienes que implicarte, echar horas y horas todos los días y hacer que ese negocio sea tu principal actividad diaria.

Eso sí, antes de implicarte al 100%, estate seguro de que puedes hacerlo. Y con eso me refiero a que tienes el dinero e ingresos suficientes como para poder permitirte estar un tiempo sin ingresar nada, pues lo normal es que una empresa nueva no comience a generar dinero hasta pasado (como mínimo, mínimo, mínimo) 6-12 meses.

Emprendedores de éxito

¿Qué cualidades crees que faltan en este artículo?

Estas son las 10 cualidades que yo he visto reflejadas en la mayoría de emprendedores de éxito del mundo. Eso no significa que sean las únicas, por lo que me gustaría que tú añadieras alguna más. ¿Qué cualidades crees que faltan? ¿Hay alguna que tú tengas y que no hayas visto reflejada en este artículo?

¿Qué cualidades tienen los emprendedores de éxito?
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2 comentarios

  • Pilar

    13 noviembre, 2015

    Pues venga, aporto una habilidad más: Cuando planean, no sólo recogen datos y siguen adelante: tienen en cuenta los datos negativos que han recogido y dan marcha atrás o modifican su planteamiento inicial.

    Como cuenta el Nobel Daniel Kanheman en su libro “Pensar rápido, pensar despacio”, tendemos a no tener en cuenta los datos reales cuando contradicen nuestra intuición. Y sí, cuando hay datos, la que se equivoca es la intuición.

    • GesTron

      17 noviembre, 2015

      Hola Pilar,

      Por supuesto. Hay que tener en cuenta los datos y saber que “el frío dato” suele tener la razón. Si algo no funciona estadísticamente y los datos están en contra tuya, dile adiós 🙂

      Un saludo