Mitos emprender

7 mitos dañinos sobre emprender que tenemos que dejar de creer

El mundo del emprendimiento es cambiante y difícil. No se crea una empresa de la nada sin sudor y esfuerzo. Y ahora que está de moda emprender en España, debido a las pocas oportunidades del mercado laboral, parece que muchos lo olvidan a menudo.

Las noticias, el Gobierno y casi todos los medios animan día tras día a que emprendas. Parece como si te dijeran “deja tu trabajo y crea tu propia empresa“, ya que de otra forma siempre serás “pobre” y estarás arrepentido de no haberlo intentado por tu cuenta.

¿Es que no se puede ser feliz y ganar un buen sueldo trabajando para otro? Por supuesto que sí. De hecho, el número de emprendedores es mucho menor que el de empleados por cuenta ajena, y dudo que todos ellos sean infelices.

Y con esto no quiero decir que emprender no sea bonito y satisfactorio. Crear tu negocio puede ser la mejor decisión que tomes en tu vida, pero no todo el mundo puede hacerlo. Hay mucho que considerar antes de decidirte y hay muchos mitos que derribar para que no te cojan por sorpresa.

Hoy yo voy a destruir 7 de esos mitos. Muchas frases y pensamientos que están en la mente de muchos, pero que de verdad tienen muy poco.

1. La única manera de ganar mucho dinero es emprendiendo

Una de las mentiras más grandes y más difundidas sobre emprender. Sí, es evidente que un gran porcentaje de las personas más ricas de España tienen su propio negocio, pero eso no significa que no se pueda ganar dinero trabajando por cuenta ajena.

¿Crees que empresas tan grandes como Inditex, Santander, ACS, Mercadona o El Corte Inglés no tienen empleados con grandes sueldos? Es evidente que no ganarán lo mismo que los dueños de esas empresas, pero los sueldos de los puestos clave de estas empresas están muy por encima de lo que gana un emprendedor de media.

No hay una estadística ni una lógica que respalde el hecho de que hay mayores posibilidades de ganar dinero emprendiendo que trabajando por cuenta ajena. Puedes conseguir un buen sueldo a final de mes de ambas formas.

2. Emprende siempre sobre aquello que te apasiona

El emprendedor idílico es aquel que descubre lo que le encanta hacer, crea una empresa sobre ello y vive trabajando de lo que siempre soñó. Pero esta situación es una de las tantas que se dan en el mundo de las startups y emprendedores.

Otros emprendedores encuentran un nicho de mercado, aprenden a trabajar en él y consiguen triunfar y ganar dinero. Gracias a esto, pueden hacer aquello que les apasiona en su tiempo libre o ayudando a otros.

No tiene sentido emprender sobre algo que te gusta, pero que sabes que no te va a generar ingresos. Al final acabarás arruinado y teniendo que trabajar de otra cosa que te gustara muchísimo menos. Serás más feliz creando un negocio rentable y disfrutando de la vida que viviendo de sueños y de una empresa que nunca será rentable.

Valora lo que te gusta la idea, pero también valora el dinero que puede generar.

3. Emprender te hace ser más feliz y estar realizado

Realizarse como persona no tiene nada que ver con emprender o tener tu propio negocio. Puedes trabajar para otra empresa, estar orgulloso de lo que haces y vivir tu día a día siendo la persona más feliz del mundo.

Emprender no va ligado con la felicidad. Los dolores de cabeza que producen los riesgos, dificultades e incertidumbre de tener un negocio propio no son precisamente un equivalente de la felicidad. Sí, puedes sentirte 100% realizado al crear tu propio negocio y levantarlo, pero todo va ligado a una carga de trabajo y peso mental que no muchos pueden soportar.

4. Los emprendedores son libres, no tienen jefes y viven sin estrés

Te diré una cosa: si tienes un negocio propio, puede que tengas que trabajar 24 horas al día y 7 días a la semana. Y además tendrás que ejercer un número incontable de roles con los que no te sentirás cómodo. Ambas cosas no suenan precisamente a libertad y poco estrés, ¿verdad?

Y además todos tenemos jefes. Sí, aunque seas autónomo siempre tendrás clientes detrás siendo tus pequeños jefes. Y si fundas una empresa muy grande acabarás teniendo directores o inversores, que también serán pequeños jefes. Y todo sin contar que, a veces, el peor jefe que podemos encontrar somos nosotros mismos.

Emprender es una experiencia increíble. Pero es como una especie de matrimonio entre tu empresa y tú. Y ese matrimonio tiene altas dosis de felicidad, pero también de estrés.

5. Las grandes empresas son malas

La figura del gran empresario y de la gran empresa es atacada a diario. Parece como si el hecho de tener un negocio con éxito y que genera una buena cifra de dinero supusiera un pecado. ¿Por qué? Todas estas empresas comenzaron siendo un pequeño negocio o una startup, similar a la que puedes tener tú.

Las grandes empresas están gestionadas por personas, iguales que tú. Si quieres puedes culpar a un cargo, a un presidente o a cualquier persona de la empresa, pero “las grandes empresas” no son un pecado. Si algo triunfa, es escalable y se convierte en una denominada “corporación”, por algo será.

6. Hay que crear una empresa innovadora

La innovación es algo muy dificil de conseguir. A pesar de que la startup ideal sea aquella que crea una empresa de cero con un concepto nunca antes visto, esta situación es una rarísima excepción. La mayoría de empresas son reinvenciones de algo ya creado, una mezcla de diferentes servicios o una adaptación de otro servicio o producto.

Como ya te comenté en el artículo sobre 5 ideas de startups que triunfan en otros países, lo importante no es innovar. Lo importante es generar valor. Si ves que algo está funcionando en Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Canadá, China o Rusia y que también podría funcionar en España, ¡prueba! No tienes que crear un nuevo concepto.

Además, si creas un concepto o idea nueva que nadie conoce tendrás que educar a todo el mercado. Tendrás que abrirlo desde cero y probar si de verdad gusta. Si sabes que ya funciona en otro país, tienes terreno ganado.

7. Todo el mundo puede ser emprendedor

Como he comentado antes, ahora todo te anima a que emprendas. ¡Todos podemos ser emprendedores y liderar nuestro negocio con éxito! El problema es que la realidad es muy distinta. Emprender no es para todo el mundo.

Hay que estar preparado para echar horas, horas y horas (y más horas) de trabajo, olvidarse de cualquier horario, vivir en la incertidumbre, trabajar “por amor al arte”, lidiar con cientos de problemas y luchar contra todo y todos para conseguir salir adelante. No se puede emprender de 9 a 3 y vivir el resto del día tan tranquilo.

Emprende, pero con cabeza

Todo este artículo puede llegar a parecer una oda contra el emprendimiento, pero no lo es. Emprender es maravilloso. Pero no es un camino de rosas y rodearlo de mitos es peligroso, ya que muchas personas pueden salir perjudicadas.

¿Conoces algún mito más que te gustaría derribar? Compártelo en los comentarios y estaré encantado de añadirlos al artículo.

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4 comentarios

  • Pilar

    26 Noviembre, 2015

    Me encanta el enfoque de este post.

    Poner los pies en la tierra es el contrapunto perfecto a la ilusión, la pasión, la confianza en sí mismo y la búsqueda de una visión, que tampoco deben faltar en la receta del buen emprendedor.

    Gracias por contarlo tan bien.

  • setupmedia agencia

    26 Noviembre, 2015

    Emprender parece algo muy bonito pero luego viene lo difícil, no decirlo sino hacerlo realidad!!!

  • Rmorales

    19 Julio, 2016

    Me ha encantado leer este artículo.
    Empezaba a sentirme mal pensando que estaba trabajando por cuenta ajena y que mi vida había sido un fracaso por no ser un emprendedor.

    Gracias por estas notas de realidad.

    Un saludo

    • GesTron

      20 Julio, 2016

      No todos estamos destinados al mismo fin, lo importante es hacer lo que realmente te gusta! Muchas gracias por tus palabras 🙂

      ¡Qué tengas un buen día!